Cómo y cuando hablar con mis hijos sobre cannabis

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Los usos medicinales y terapéuticos de cannabis obligan a romper tabús sobre cómo comunicar a los hijos su importancia, como parte de una crianza saludable y para darles información certera a los adolescentes sobre su consumo. El principal consejo de los especialistas es hablar con la verdad y de acuerdo a la edad de cada niño.

Cheryl Shuman, directora y fundadora del Beverly Hills Cannabis Club, explica que lo más importante es ser “honesto” con los hijos. Como activista, en los años 90, promovió la legalización de la marihuana, pero jamás la había consumido. Luego de sufrir un trastorno de estrés postraumático por un ataque sexual, en 1996, le recetaron cannabis para reducir la tensión provocada por las secuelas de la violación. Ahora cuenta que logró transmitirles a sus hijas de 8 y 15 años los beneficios que para ella significaba el consumo de cannabis para sustituir a los antidepresivos y tratar de manera más efectiva su ansiedad y depresión.

Dado que niños y adolescentes están constantemente expuestos a noticias, música y publicidad que hacen alusión a la marihuana, cada vez es más frecuente que los padres busquen herramientas para hablar con sus hijos sobre el tema de manera positiva. Algunas guías para padres refieren que la explicación debe ser adecuada a la edad de cada niño, incluso explorar el fascinante ángulo científico, pues el descubrimiento de la existencia de los endocannabinoides y su funcionamiento dentro del cuerpo humano han revolucionado la industria del cannabis medicinal.

Lizzie Post, co-presidente del Emily Post Institute y autora de “Higher Etiquette: A Guide to the World of Cannabis, from Dispensaries to Dinner Parties” (Etiqueta de altura: Una guía sobre Cannabis, desde las farmacias hasta las reuniones sociales), explica que el contexto familiar también es fundamental para explicar los distintos usos de la marihuana. Especialmente cuando alguno de los padres debe consumirla por sus beneficios medicinales y tenga plumas para vapear, pipas de agua, alimentos o cualquier otro tipo de equipo que la suministre, deberá avisar a sus niños más pequeños que dichos dispositivos son de uso exclusivo de los adultos.

Incluso deben ser advertidos de que el consumo de cannabis en menores de edad pone en riesgo su salud. Por ejemplo, explica Post, se compromete el desarrollo de la memoria de largo plazo, además de provocar trastornos de la conducta. Sin embargo, también hay casos documentados en los que se receta a niños con epilepsia y cáncer. “Los hijos son diferentes según su edad, por eso la conversación sobre el tema deberá ajustarse a cada familia”, explica Post.

Cuando un niño pregunta “Qué es un churro” o ¿Qué es mota”, la recomendación de los expertos es contestar de manera directa: “Es una hierba que consumen los adultos por distintas razones”. La terapeuta estadounidense Sheryl Ziegler, especializada en temas de crianza, también recomienda especificar los motivos del consumo como cuando se usa para reducir un dolor crónico o para mejorar una condición de salud mental. Pero enfatiza que a los niños y a los adolescentes se les debe de insistir en que su consumo solo es recomendado después de los 25 años, cuando el cerebro se ha desarrollado completamente.

Otro de los predicamentos para los padres que no consumen cannabis es permitir que sus hijos acudan a casas donde sí lo hacen. Lo mejor es preguntar e informarse. Sin tabús, preguntar a los anfitriones las razones de su consumo, ya sea lúdico o medicinal, y la manera como abordan el tema con los niños de la casa. De este modo, todos se sentirán más cómodos con el tema.

Con información de Washington Post