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Fumar marihuana está afectando la forma en la que caminas de acuerdo a un estudio

La marihuana sigue estando en el ojo del huracán, más aún, considerando el creciente aumento que está teniendo su consumo y legalización, no solo en los 30 estados y Washington, DC. de los E.E.U.U., sino que  a nivel mundial.

Se pretende que el público consumidor esté en conocimiento de las virtudes y efectos deletéreos que la Cannabis sativa puede tener en la salud corporal y mental de las personas, para que  evalúen costos versus beneficios, para que así opten informados y en conciencia.

Efectos sistémicos de la cannabis

Investigaciones anteriores han demostrado que la marihuana tiene un efecto amplio sobre todos los órganos del cuerpo, como son el cerebro, el corazón y sistema circulatorio, además de los pulmones.

Se ha advertido que la cannabis afecta las facultades mentales de un individuo, al incidir sobre el tiempo de reacción ante un estímulo puntual, así como su capacidad de concentración, especialmente en actividades delicadas y que demandan gran atención. También influye  en el manejo de las habilidades para tomar decisiones y la manifestación e intensidad en la expresión de las emociones.

La afectación del sistema circulatorio puede ocasionar un incremento en las posibilidades de que una persona sufra un ataque cardíaco o un derrame cerebral. También puede acelerar el ritmo cardíaco, incrementar la tensión arterial e intensificar los dolores en el pecho que algunas personas experimentan durante la práctica de sus ejercicios.

Sin embargo, la marihuana también se ha evidenciado como una forma muy eficaz para aliviar el dolor y las náuseas que son causados ​​por algunos tratamientos, como es el caso de los fármacos oncológicos y otros variados usos medicinales en enfermedades crónicas de difícil tratamiento.

Cannabis y cambios en la forma de caminar de sus usuarios

Si bien existe abundante evidencia que apoya el hecho que los receptores para cannabinoides están localizados en regiones cerebrales relacionadas con el movimiento y el equilibrio (por ejemplo, cerebelo, ganglios basales y corteza cerebral), y que el consumo continuado de cannabis está asociado con la manifestación en cambios estructurales y funcionales a nivel cerebral, se dispone de pocos datos sobre el efecto a largo plazo de la cannabis en el movimiento humano.

Un estudio realizado por la University of South Australia, cuyo objetivo era “Investigar el equilibrio y la marcha en adultos con antecedentes de consumo de cannabis “, encontró que existen diferencias entre la forma de caminar que se dan entre los consumidores de marihuana y los que no la utilizan. La investigación fue publicada en la revista Drug and Alcohol Dependence.

Específicamente, se ha visto que al caminar,  los usuarios de marihuana tienen los hombros más rígidos, los codos más flexibles y sus rodillas se mueven más rápidamente que en el caso de los no consumidores. Esto se debería a que la marihuana puede ocasionar cambios en la forma en que se mueven las rodillas, los codos y los hombros cuando se ejecuta la marcha. Si bien se detectaron diferencias en las características de sus movimientos, ambos grupos mostraron gran similitud en cuanto a las capacidades relacionadas con el equilibrio y las funciones neurológicas.

El equipo que realizó el estudio está solicitando que se amplíen las investigaciones para poder determinar exactamente de qué manera la marihuana afecta la motricidad de las personas, ya que la droga sigue siendo legalizada en los EE.UU, tanto para uso medicinal como recreativo.

Los grupos estudiados

Los sujetos estudiados eran un total de 44 participantes, mayores de 20 años.  De este total, 22 eran consumidores de marihuana y los otros 22 no fumadores.

Los 44 participantes  completaron diversas pruebas de detección, pruebas de marcha y balance, además de los exámenes neurológicos clínicos del movimiento.

Aquellas pruebas de la marcha y del balance implicaron la utilización de sistemas de captura del movimiento.

Estos sistemas evidenciaron que las rodillas de un consumidor de marihuana alcanza una mayor velocidad al caminar, en comparación con las rodillas de un no usuario.

Sus codos también presentaban mayor flexibilidad durante la marcha, mientras que sus hombros eran más rígidos.

Dados los resultados de este estudio,  los hallazgos sugieren que el consumo de cannabis se encuentra vinculado a sutiles cambios en la marcha de una persona, por lo que estas modificaciones no son clínicamente detectables.

Verity Pearson-Dennett, la autora del estudio manifestó : “Los cambios en el caminar eran lo suficientemente pequeños como para que un neurólogo especializado en trastornos del movimiento no pudiera detectar cambios en todos los usuarios de cannabis“(…) “El principal mensaje para llevar es que el uso de cannabis puede resultar en cambios sutiles en la forma de moverse.

Una de las explicaciones posibles para este hecho es que las drogas ilícitas funcionan alterando los niveles de determinados neurotransmisores en las zonas del cerebro denominadas “centros de placer”, que son importantes en la realización del movimiento y la coordinación motriz.

Con respecto a estos hallazgos, los investigadores admitieron que “Se requiere más investigación para averiguar si los cambios sutiles en la marcha observados en esta población se hacen más evidentes con el envejecimiento y el aumento del consumo de cannabis“.

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