Segundo amparo de la SCJN pone a México un paso más cerca de la regulación

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El amparo que la Suprema Corte de la Justicia de la Nación (SCJN) otorgó el pasado miércoles al abogado Ulrich Richter Morales para que pueda consumir cannabis de forma recreativa, pone a nuestro país un paso más delante de la regulación horizontal de la sustancia.

Si bien la resolución de la Suprema Corte contempla solamente al quejoso, cinco amparos concedidos en este mismo sentido (la SCJN ha concedido dos) bastarían para que se pudiera impulsar una modificación constitucional.

Y es que los amparos que ha concedido hasta ahora el máximo tribunal, invalidan cinco artículos de la Ley General de Salud que prohíben el consumo de cannabis con fines lúdicos: el 253, el 237, el 245, el 247 y 248. El argumento jurídico a través del cual Richter Morales pudo conseguir su amparo, fue que tales artículos violaban su “libre ejercicio de personalidad”.

El abogado había solicitado el mismo permiso a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris): el poder cultivar, cosechar y consumir marihuana de forma personal, sin fines de lucrar con ello. La Cofepris le negó el permiso, por lo que el abogado promovió un recurso de amparo. Cuando la Cofepris le negó el amparo, Richter Morales llevó su caso a la Suprema Corte.

Esta figura, la del “libre ejercicio de la personalidad”, es un derecho que tiene todo individuo mexicano que le permite elegir de manera libre y autónoma los parámetros bajo los cuales guiará su vida; es decir, la capacidad de elegir libremente quién es, y cómo vivirá.

La Suprema Corte, en su página web, señala: “por tanto, el libre desarrollo de la personalidad comprende, entre otras expresiones, la libertad de contraer matrimonio o no hacerlo; de procrear hijos y cuántos, o bien, decidir no tenerlos; de escoger su apariencia personal; su profesión o actividad laboral, así como la libre opción sexual, en tanto que todos estos aspectos son parte de la forma en que una persona desea proyectarse y vivir su vida y que, por tanto, sólo a ella corresponde decidir autónomamente”.

Con este argumento, la Primera Sala del Tribunal, determinó que los artículos de la Ley General de Salud que prohíben el consumo de la sustancia son inconstitucionales, y por ello: “se revocó la sentencia recurrida y se concedió el amparo al quejoso para el efecto de que se le otorgue autorización para el consumo personal de marihuana, sin que ello constituya una autorización para su comercialización, ni para el consumo de otros estupefacientes y psicotrópicos”, subrayó el tribunal en un comunicado.

El amparo, por tanto, significa un paso más dado hacia la despenalización: con cinco amparos promovidos en este mismo sentido, como hemos señalado arriba, bastarían para que se impulse una reforma constitucional, con la cual el consumo personal de cannabis, así como su cultivo y cosecha dejen de estar criminalizados.

El debate se arreció aún más con las recientes declaraciones del secretario de Turismo, Enrique de la Madrid, que ya en un primer momento había propuesto que la cannabis se legalizara en los estados con mayor afluencia de turistas, con la finalidad de disminuir los índices de violencia.

El día de ayer, en una entrevista para la agencia Reuters, De la Madrid volvió a hablar sobre la importancia de estas reformas: “en México debemos de transitar a que se regule al nivel estatal, no es lógico utilizar fondos en la persecución de personas que usan marihuana cuando deben estar destinados a combatir el secuestro, las violaciones o los asesinatos”.

Y recordó que ya el presidente Peña Nieto había reconocido en 2016 que Estados Unidos y México no deberían de adoptar políticas divergentes en cuanto a la planta, por tanto, México debería regularla horizontalmente, siguiendo el ejemplo de los estados de la nación americana que ya lo han implementado, como California, Washington y Colorado.

Respecto a los índices de violencia, que azotaron a nuestro país con fuerza durante el 2017, el secretario afirmó: “mantener ilegal a la marihuana es regalar dinero a las bandas del narcotráfico, y lo que hacen esos señores con ese dinero es sobornar más policías, comprar más armas y ser más peligrosos”.

Sentenció que está “en contra de una mala política que índice en mayor violencia en el país”.