Una empresa canadiense quiere legalizar los cultivos de marihuana que controlaban las FARCS

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La empresa Pharmacielo quiere trasformar los campos de cultivo ilegal de marihuana que controlaban las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en campos de cannabis con uso medicinal. Sin embargo, el cambio no podría ser aceptado del todo, pues la población teme caer en la misma explotación que la que vivía con el grupo armado.

La población de Cauca, ubicada en una región montañosa y verde del suroeste de Colombia, estuvo controlada por las FARC durante muchos años y ahora Pharmacielo espera crear un cambio en la región.

Esta empresa, de origen canadiense, está enfocada al mercado de las flores en Colombia y exporta a distintos países a través de convenios tiene tiendas con más de 90 países en todo el mundo.

Ahora, explica Federico Cock Correa, CEO de la empresa, quieren adaptar sus técnicas de cultivo al cannabis, de manera que se obtengan rendimientos más altos y más eficientes. Además, asegura que se pueden lograr certificaciones específicas para poder comercializar el producto con empresas de todo el mundo.

La empresa ya está trabajando con el gobierno para crear leyes que permitan cultivar cannabis de manera legal en esta población, al mismo tiempo que se cambia la vida de los agricultores.

“Obtuvimos la licencia (para cultivar) para demostrar que queremos invertir en la región y construir relaciones con Cacua. Pharmacielo transferirá tecnología y conocimiento para producir mejores productos. Queremos que (los agricultores) produzcan mejor (cannabis) y un mayor rendimiento”, explica Cock en entrevista con VICE.

Hasta ahora, 60 familias de agricultores ya se asociaron con Pharmacielo y convertirse en un centro de cultivo funcional el próximo año. Sin embargo, una parte de la población está preocupada porque la empresa termine explotando a la gente aunque con menos violencia, justo como ocurría con las FARC; mientras que otros grupos temen que si no se alinean a la empresa u otras medidas legales de cultivo podrían terminar detenidos y sin medios de subsistencia.

Cock señaló que el gobierno colombiano abrió la posibilidad de tener un negocio legal con el cannabis medicinal desde hace tres años. Y esta oportunidad no es solo para las grandes empresas, sino también para los pequeños productores.

Pero al cuestionarlo si la empresa puede coexistir con los productores independientes que se manejen de forma legal, Cock se sale por la tangente:

“Muchas cosas vendrán. Tenemos la licencia para explorar, al igual que hicimos con el negocio de las flores hace 50 años. Hubo producción en otros lugares, y ahora Colombia es el segundo mayor productor de flores en el mundo”, respondió al cuestionamiento.

El gobierno también está enfrentando una encrucijada, pues teme que grupos poderosos se apoderen del mercado que las FARC dejaron libre en noviembre del año pasado, cuando el gobierno firmó un acuerdo de paz con las FARC para terminar la violencia que imperó en el país sudamericano por años. Pero ahora queda un vacío en el control de los campos que será disputado, no solo por los narcotraficantes sino también por otros grupos.

Pharmacielo prefiere ignorar este tema y asegura que aun cuando las FARC no hubieran propuesto este tratado de paz, la empresa estaría ya trabajando en cultivos de mariguana legal con fines farmacéuticos.

“Estas posibilidades crearán una gran opción para el país. Le está mostrando al mundo que Colombia es responsable, que creamos una nueva ley para desarrollar este negocio. Vamos a producir una planta que cure”, afirma el CEO.

Traer beneficios, su principal objetivo

Cock y su empresa ignoran un poco este tema y prefieren centrarse en el bienestar de la gente, así como en la recuperación de la comunidad, que es una de las más pobres en Colombia.

“Hace un año nos juntamos con agricultores de la región de Cauca y comenzamos a soñar con la posibilidad de trabajar juntos. Ellos creen en nosotros y creemos en ellos. Vamos a apoyar y suministrar todas las necesidades financieras al principio. Básicamente estamos creando una nueva industria con muchas opciones”, explica el CEO.

Y ante los temores que ya manifestó la población, el director de Pharmacielo asegura que la empresa pretende dar estabilidad a las cientos de personas que sufrieron abusos por parte de las FARC durante años. Al mismo tiempo le promete los beneficios y derechos sociales que tiene cualquier empleado que se alinea a un trabajo legal.

De igual manera, la empresa planea mejorar el bienestar de la población. Para ello, ya se hizo un análisis de la región en materia de empleo, salud y educación, que se desarrollarán a través del negocio legal del cannabis.