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Uruguay y Canadá en legalización de marihuana

El Embajador de Uruguay en Canadá ha hecho aportes y sugerencias a Trudeau con respecto a su experiencia y cómo sortear las dificultades que a ambos países se les presentan.

El país sudamericano aprobó la ley para el consumo recreativo de la marihuana en 2013, una decisión que a Vidal le ha significado la puesta en entredicho de su credibilidad internacional, además de poner en la mesa el tema de Uruguay y Canadá en legalización de marihuana.

Vidal y sus declaraciones en Uruguay tras la legalización

Mientras el diplomático ha reconocido que los avances han sido “muy leves”, pero no se siente desalentado para nada, ya que piensa que los frutos de este cambio puede tomar muchas décadas en verse.

El progreso ha sido más bien en cuanto a que un mayor número de países se muestran con una mejor una disposición a discutir el tema. El discurso del que dan cuenta los foros internacionales también ha mostrado una creciente apertura, agregó Vidal.

Admite que el objetivo de Uruguay no ha sido cambiar las mentalidad u opinión de otros países con respecto al cannabis, sino que ha sido la invitación a pensar en la posibilidad que existan otras maneras de abordar el control de drogas en un país, más allá de su penalización.

En este largo recorrido, Vidal manifestó que Uruguay no ha tratado de imponer modificaciones en la ley, sino que sólo ha hecho un llamamiento a los Estados miembros para permitir que brinden mayor espacio para maniobrar dentro de las leyes que hoy están vigentes.

“Algunos otros países se han unido a nosotros en esta discusión y otros en el futuro – tal vez Canadá será uno de ellos – se encuentra que no es que el camino está claro, pero nos han facilitado mucho porque hemos trabajado muy duro en el último años para introducir esta perspectiva“, declaró Vidal.

Medidas en Canadá

El gobierno del primer ministro de Canadá Justin Trudeau presentó un proyecto para legalizar la marihuana con fines recreativos, propuesta que había prometido hace bastante tiempo atrás. Esta ley le permitiría  a un adulto portar una cantidad de hasta 30 gramos de esta hierba, así como poder cultivar hasta 4 plantas en su hogar.

Con esta iniciativa, Uruguay y Canadá en legalización de marihuana se estarían poniendo a la par, que es el único país de Sudamérica que legalizó la marihuana con fines recreacionales.

La restricción es algo más benévola para los menores de 18 años, ya que a los que le sean hallados menos de 5 gramos de marihuana no enfrentarán cargos penales. En el caso de los que le vendan a menores podrían ser sentenciados hasta 14 años de prisión.

Las autoridades canadienses declararon que podrían estar consumiendo marihuana de manera legal a partir del 1° de julio del próximo año.

El objetivo de esta ley persigue el objetivo de eliminar el crimen organizado en torno al narcotráfico que gira alrededor del cannabis, para que las autoridades puedan abocarse a combatir delitos de mayor gravedad, ya que el comercio de marihuana representa en Canadá un monto de unos USD 5,ooo a 6,000 millones.

El gobierno de Ottawa también ha hecho énfasis en la importancia de la legalización del cannabis por razones de salud pública. Las principales metas del gobierno son mantener controlada la ingesta de la población juvenil y disminuir las ganancias del mercado negro.

Pero antes de que Canadá pueda desarrollar un mercado de la marihuana recreativa adecuadamente regulada, aún es necesario abordar  muchas problemáticas importantes, tanto de índole económico como educacional, en cuanto a  la distribución, los impuestos a pagar, a la conciencia pública y al manejo de la policía con respecto a este tema. Es decir, Uruguay y Canadá en legalización de marihuana son naciones con marcos referenciales distintos.

Irónicamente, Canadá y Uruguay son actualmente parte de varias convenciones de la ONU que tratan sobre drogas: de la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961; la Convención de 1971 sobre Sustancias Psicotrópicas y también de la Convención contra el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas de 1988.

Lo que opinan los detractores de esta medida

Si bien el proyecto tiende a que se fije como edad mínima de consumo los 21 años de edad, ya que el cerebro humano continúa su desarrollo hasta la edad de los 25 años, como medida para preservar un rango etario del mercado de venta ilícita.

Considerando que Canadá es un país en que los jóvenes tienen las tasa más altas de consumo de cannabis, por lo cual, expresó el Ministro de Salud Pública Ralph Goodale : “Si el objetivo es proteger la salud ya seguridad pública,  y evitar que los jóvenes tengan acceso al cannabis, así como detener el flujo de ganancias al crimen organizado, la ley tal como se presenta hoy es una lamentable falla”.

Además, argumenta que el sistema policial canadiense invierte todos los años entre USD 2,000 millones a USD 3,000 millones al año para combatir el mercado del cannabis, y aún así, van en franca pérdida ante los consumidores y vendedores, que se multiplican.

Tanto rivales políticos y expertos en leyes han instado al gobierno liberal para que explique consistentemente sus planes para tres convenciones de control de drogas de las Naciones Unidas, de las que forman parte.

Mientras tanto, algunos han advertido que la reputación internacional de Canadá está en jaque e incluso han pedido a Ottawa que se retire de los tratados internacionales antidrogas, en lugar de violarlos. Sin duda, tareas para replantearse como gobierno y ante el pueblo.

Categorias: Políticas
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