Panorama sobre la legalización de la marihuana en Uruguay | Nación Cannabis

Panorama sobre la legalización de la marihuana en Uruguay

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El 10 de diciembre de 2013 quedó marcado en la historia de Uruguay como una fecha clave al declararse como el primer país del mundo en legalizar el mercado de la marihuana. A seis años de distancia, el país sudamericano ha enfrentado altas y bajas como resultado de su decisión, lo que nos lleva a realizar una breve síntesis sobre lo bueno, lo malo y lo feo que conlleva este proceso.

Respecto a las cifras de consumidores, el IRCAA señaló que 38 771 personas están registradas para comprar marihuana en farmacias, mientras que 7922 usuarios están registrados como cultivadores domésticos. Además, existen 145 clubes de membresía, con un tope máximo de 45 socios y 99 plantas de cannabis en cada uno.

Lo bueno…

Según cifras del Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA) y de la Junta Nacional de Drogas (JND), el consumo de marihuana prensada ilegal fue cinco veces menor entre 2014 y 2018, como resultado de las políticas de despenalización.

Vale destacar que la marihuana prensada en Uruguay es la de más baja calidad, ya que proviene de los desechos que se mezclan con amoniaco y betún para el camuflaje de su color y de su conservación. Además, facilita su transportación por estar prensada en bloques.

Ambos organismos, los cuales presentan un informe anual sobre la regulación del cannabis, señalaron que entre 2001 y 2017 hubo un incremento en el número de personas que consumen marihuana en Uruguay. Así, se pasó de un 0.2 % a un 2.1 % del total poblacional.

Dicho incremento indica que la regulación no está dando frutos como debe, pues el IRCCA afirma que, durante 2018, solo un tercio de estos consumidores de marihuana compraron en el mercado regulado a través de farmacias, clubes cannábicos o cultivos caseros.

En lo que respecta a la venta en farmacias, que inició el 19 de julio de 2017, las cifras remarcan que hasta octubre de 2019 se habían comercializado unos 3 351 kilogramos de cannabis recreativo en sobres sellados de cinco gramos.

Estos números implican una cantidad menor a la que se vendió en el mercado negro, debido a que la compra en farmacias requiere que los consumidores se registren (de forma anónima). Este proceso resulta burocrático y les permite portar un máximo de 40 gramos envasados al mes.

Asimismo, es preciso indicar que la decisión de legalizar el consumo de marihuana en Uruguay fue una apuesta del expresidente José Mujica por luchar contra el mercado negro y por ganarle terreno al narcotráfico.

Pese a ello, no todo está perdido, pues estimaciones oficiales señalan que durante estos primeros seis años, la legalización del cannabis recreativo le quitó al mercado negro más de 22 millones de dólares en ganancias.

https://twitter.com/ChiapellaUnai/status/1198901367626248193

Lo malo…

Existen diversos estudios que asocian la adicción a la marihuana con la incidencia de comportamientos violentos y, pese a que no está demostrado, el caso de Uruguay resulta muy particular, pues ha registrado un alza en la tasa de violencia en este periodo.

Si bien Uruguay se mantiene lejos de las cifras de criminalidad que registran países como México, durante 2018, los homicidios se incrementaron 45.8 % respecto a 2017. Según datos de las autoridades, tres de cada cinco asesinatos fueron casos de conflictos criminales.

Otra arista de la violencia es la que se encuentra vinculada con el narcotráfico y se ha registrado en mayor medida por el envío de grandes cargas de cocaína hacia Europa. Tal es el caso de los encargos que han sido decomisados en los últimos años y que han provocado fuertes golpes a la economía del crimen organizado.

Otro problema es el de los cultivadores locales que, por diversas razones, carecen del registro que exige la ley. Esta situación significa que existe un flujo oculto de marihuana doméstica, que es de menor calidad y de más bajo precio, por lo que es popular entre las personas de bajos recursos.

Lo feo…

En el marco de esta falta de regulación se ha realizado poco énfasis en una cuestión fundamental que atenta contra el futuro del país sudamericano: el interés que algunos grupos criminales tienen sobre su territorio.

De acuerdo con algunas especulaciones, Uruguay se ha convertido en un territorio deseado por el narcotráfico internacional, cuyos grupos criminales se encuentran en una constante búsqueda de rutas que cambian todo el tiempo.

En este sentido, se cree que la falta de regulación es la principal razón por la que grupos criminales utilizan a Uruguay para trazar sus rutas internacionales.

Incluso, diarios locales hablan de que carteles de narcotráfico, como el Primer Comando Capital (PCC), considerado como la organización criminal más peligrosa de Brasil, inició operaciones en Uruguay.

De acuerdo con un artículo publicado en El Observador, la extorsión hacia empresarios y ciudadanos, y la búsqueda de nuevos territorios son las principales razones para que este tipo de grupos delictivos lleguen al país sudamericano.

Con información de BBC, Garabato.info, El Litoral, Urgente 24 horas, Sputnik News y El Observador.