Conflictos de intereses: problemas para investigación con cannabis

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Conflictos de intereses son el mayor problema para investigar con cannabis. Debido a que la mayoría de los recursos que sostienen las pesquisas provienen de gigantes como: Canopy Growth, Curaleaf, Tilray y Cronos.

Un artículo de Cannabiswire abordó algunas de las principales alianzas entre investigadores y las mayores empresas cannábicas, en asociación con universidades de diversas regiones del mundo.

Conflictos de intereses

Dichas alianzas pueden generar dudas sobre conflictos de intereses. Pues la investigación universitaria se enfoca en una amplia gama de temas relacionados con el cannabis.

En entrevista para el citado medio, Keith Humphreys, profesor de Psiquiatría de Stanford, indicó que el dinero para investigar proviene del cannabis, al igual que en las industrias del alcohol y tabaco.

«La gente todavía no ha pensado, por razones culturales, que la industria del cannabis se va a comportar como cualquier otra al tener intereses económicos propios», afirmó Humphreys.

Investigación con cannabis

De acuerdo con información de Cannabiswire, algunas de las alianzas más importantes entre la academia y la industria cannábica son las siguientes:

  • En 2016, Canopy Growth lanzó el programa Cannabis Science Endowment Fund. UBC se asoció con Tilray, una compañía canadiense de cannabis para un ensayo clínico sobre cannabis y TEPT.
  • Canopy Growth donó 2.5 millones de dólares canadienses a la universidad de Columbia Británica y al Centro de Uso de Sustancias de la Columbia Británica. Con el fin de establecer Canopy Growth Professorship en Cannabis Science para la investigación sobre el trastorno por uso de opioides en 2018.
  • Cronos se asoció en 2018 con Technion Research and Development Foundation, una subsidiaria del instituto de Tecnología de Israel, para estudiar el uso de cannabis en trastornos de la piel.
  • En 2019, Curaleaf anunció que en mayo financiaría una investigación de cáñamo industrial en la universidad de Connecticut.
  • Harvard lanzó el Instituto Internacional de Fitomedicinas y Cannabis Medicinal en mayo de 2019. En asociación con Atlas Growers, una compañía canadiense de cannabis medicinal, Cannabis Science Inc. y Flavocure Biotech, ambas empresas de biotecnología.
  • Charlotte’s Web anunció en marzo de 2020 que su división de I + D, CW Labs. Con sede en el Instituto de Investigación Hauptmann Woodward, en la universidad de Buffalo y en el Centro de Ciencias Biomédicas Globales Integradas.

No hay recursos para investigación

Para especialistas como Humphreys, el apoyo de los líderes de la industria cannábica no es un conflicto de intereses, pero la financiación se debe al provecho que obtengan de los estudios.

Mientras tanto, la moneda sigue en el aire. Si las universidades desean realizar estudios sobre cannabis, tendrán que aceptar el apoyo de la industria cannábica, porque el Estado no financia tales proyectos.

Así, los investigadores reciben apoyos de donantes privados, quienes mantienen anónima su identidad, o de las propias industrias cannábicas. Lo que renueva el círculo vicioso de los conflictos de intereses.

Tales condiciones restringen la capacidad para la investigación con cannabis. Aunque existen investigadores interesados, muchos no están dispuestos a aceptar la ayuda de estas empresas ni tampoco la de externos, ya que temen represalias del gobierno.

Investigación con cannabinoides

Un grupo de investigadores cannábicos demandó a la Agencia de Control de Drogas (DEA), en 2016. Esto, por impedir el cultivo de cannabis legal para fines de investigación médica.

La regulación de la investigación debe ser urgente. Debido a que las prohibiciones cierran el avance de empresas como ZYUS Life Sciences, enfocada al desarrollo y comercialización de productos terapéuticos basados en cannabinoides.

A la par de su trabajo con las formulaciones de cannabinoides, dicha empresa investiga una cepa de tabaco. Esto, mediante un proceso que extrae una proteína específica, la cual se ha identificado como un componente esencial para la vacuna contra el COVID-19.

ZYUS investiga un sistema de expresión de proteínas para producir antígenos que se usan en la producción de vacunas, los cuales se completan en plantas que no producen cannabinoides, como el tabaco y las legumbres.

Con información de Cannabiswire, Marijuanaandthelaw.com y Saskatoon.ctvnews.ca

Foto: CDC / Unsplash