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Periodismo cannábico impulsa la cultura y la industria: Matías Maximiliano

El periodismo es una parte fundamental para la consolidación de una cultura cannábica exclusivamente latinoamericana; pero no sólo eso, también es un potenciador de la industria, misma que debe ser una de las prioridades más altas de las regulaciones en la materia para nuestro continente.

Lo anterior fue la postura adoptada por el periodista brasileño Matías Maximiliano, durante sus intervenciones en la segunda edición de Expo Weed. Desde la presentación del documental Mundo Cannábico América, el especialista subrayó la importancia de consolidar un mercado y una industria de marihuana propios.

Durante su charla: “Periodismo Cannábico”, Maximiliano ahondó sobre el asunto, poniendo como punto de referencia el ‘prensado paraguayo’: un tipo de marihuana de muy abaja calidad, que es la que más consume en Brasil y Argentina.

Tenemos en Brasil más de 30 años consumiendo marihuana podrida”, señaló. A través de un video grabado por el mismo Maximiliano, durante una visita a las plantaciones paraguayas, el periodista expuso los métodos que los agricultores de este país utilizan para cosechar, secar, y en última instancia, prensar y transportar la marihuana.

Como pueden ver es una masacre: es como una carnicería para un vegetariano”, ironizó el especialista, respecto a la poca asepsia que impera en este proceso de comercialización: “es una marihuana que secan en contacto con la tierra, al sol, tapada con un plástico por encima: la marihuana se pudre, se llena de hongos y de insectos”.

“Después”, continuó, “la esparcen sobre una lona y la apisonan para que se compacte, una vez compactada la comprimen con unos 30 kilos de peso; como pueden ver, la marihuana se pone marrón, se llena de trozos de insectos, de heces fecales, mil porquerías. Hacen esto para que sea más fácil transportarla y esconderla. Es un tráfico que penetra muy hondo en Brasil y en Uruguay. Es, a todas luces, un efecto de la prohibición”.

Y es que, para el autor, su país natal es uno de los más atrasados en materia de regulación cannábica; de ahí que ejercicios como el periodístico tengan una importancia capital: “hasta hace muy poco no podíamos escribir sobre cannabis, ni ejercer ninguna clase de expresión cultural respecto a las drogas ilegales, porque era una apología del crimen. No fue hasta 2011 cuando la Suprema Corte de mi país declaró que era legal luchar por la despenalización de la marihuana: escribir sobre ella, cantar sobre ella. Desde entonces hemos asistido a la creación de una cultura, pero las leyes siguen siendo un poco regresivas”, precisó.

En este sentido, afirmó Maximiliano, la cultura pop tuvo mucho que ver: “con la aparición del internet, las nuevas generaciones comenzaron a ver en las películas, en los videos de los artistas, que en otros lados se fuman cosas diferentes, que existe otra cosa afuera, y comenzaron a demandar una mejor calidad, una apertura. Ahora tenemos comestibles, ceras, aceites, mil artículos recreativos de cannabis gracias a Estados Unidos, que es en donde está más desarrollado”.

“Pero ojo”, advirtió, “los gabachos lo que quieren al final es plata. Y no es justo que en Latinoamérica, que tanto hemos sufrido por el tema de la prohibición, la guerra contra el narcotráfico, no se nos permita crear un mercado interno: lo que necesitamos es tener nuestros propios clubes, nuestros productos, nuestra industria, porque ahí es en donde está la plata. Mucha gente puede salir de la pobreza con la marihuana”.

Al cierre de la charla, Maximiliano destacó el papel de la actividad periodística: “los periodistas, en el sentido de que muchos de ellos poseen el conocimiento, tienen una gran responsabilidad de otorgar la información, y cambiar las circunstancias que rodean a las sociedades”.

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