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Tailandia a punto de legalizar cannabis medicinal

Apenas una década atrás, Tailandia libraba una agresiva y violenta guerra contra las drogas; se calcula que en el país habrán muerto al menos 2,500 individuos. Hoy, se encuentra al borde de aprobar una ley que permitirá el uso de cannabis y sus derivados con fines exclusivamente de investigación y médicos.

Esto lo anunció el día de ayer el titular del buró de Control de Narcóticos, Sirinya Sitdhichai: “para uso médicos, cualquiera con una receta podrá acceder a la cannabis; así lo hemos dispuesto en una nueva ley: sólo para usos médicos, no podrán cultivarla por sí mismos”.

Se trata de uno de los avances legislativos más importantes en la materia para este país; en 2016, la sangrienta guerra contra las drogas fue declarada un error, y el gobierno tailandés adoptó nuevas prácticas, que derivaron, en 2017, en una nueva legislación que permitía el uso de derivados de cannabis para su investigación científica y su tratamiento industrial.

En este sentido, la nueva ley se coloca como el siguiente paso de esa primera legislación, y no se descarta, que, en un futuro cercano, el gobierno se incline por una legalización total. Pero para eso tiene que discutirse la cámara Interior, y aprobarse, después, en el Parlamento. Sirinya Sitdhichai estima, sin embargo, que no habrá ninguna oposición para que se apruebe.

La opinión de los médicos, acaso, podría crear algo de disidencia: “los doctores en nuestro país tienen todavía algo de miedo”, dice Sitdhichai, “están generalmente divididos entre los que aprueban a la cannabis, y los que le temen, tienen miedo de que, si se legaliza, los niños lleguen a usarla y eso impacte en el desarrollo de sus cerebros; pero por eso estamos revisando todas las aristas de la legislación”.

Estas palabras se vertieron a la prensa tailandesa un día antes de que el gobierno recibiera la primera propuesta de una compañía para crear la primera granja de cannabis legal; esto, en la provincia de Sakon Nakhon.

La propuesta viene de la mano del empresario y entrepreneur, Prapat Panyachartraksa: su granja podría medir hasta 800 hectáreas. De acuerdo al titular del buró, para que eso suceda, el empresario tendría que conseguir el permiso del Ministro de Salud Pública, a través de la Administración de Alimentos y Medicinas (FDA por sus siglas en inglés).

De alcanzar luz verde el proyecto, el buró se encargaría de verificar que la cosecha efectivamente se utilice en el sector salud y no llegue al mercado negro. La posición de la FDA al respecto, hasta el momento, es negativa. En entrevista, uno de los directores internos dijo que tenían que revisar todos los aspectos del asunto antes de poder tomar una decisión.

Hasta que la ley no se apruebe, la cannabis en Tailandia es considerada una droga de alta peligrosidad, y bajo ningún concepto se permite su uso. En el año 2003, este país emprendió su primera campaña antidrogas, por orden del entonces primer ministro Thaksin Shinawatra.

Un golpe de estado logrado por militares, depuso a Shinawatra en 2006. Dos años más tarde, el nuevo gobierno reanudaría la polémica guerra contra las drogas. En ese entonces, el primer ministro Samak Sundaravej, estimó que habría bajas por 3000 o 4000 individuos.

En 2016 finalmente la guerra fue declarada un fracaso, y ese año se realizaron los primeros cambios legislativos en materia de cannabis. Quizá el 2018 vea el ascenso de una nueva industria fármaco biológica de cannabis en Tailandia.

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