Bertha Thachek, la madre que se volvió activista por el derecho a cultivar

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Bertha Thachek es madre, cultivadora y activista argentina que lucha por el derecho a cultivar, ya que esta acción puede salvar decenas de vidas, como salvó la de su hija Salomé hace cinco años. En entrevista exclusiva para Nación Cannabis, nos cuenta su odisea en pos del autocultivo legal en Argentina.

Thachek, miembro del colectivo Mamá Cultiva Argentina, lleva varios años luchando por la legalización del autocultivo de marihuana con fines terapéuticos, y se ha vuelto la portavoz de este grupo en la búsqueda por un marco legal que ampare su actividad.

Foto: Twitter

Bertha Thachek por el derecho a cultivar

Según la experiencia de Bertha Thachek, el uso de cannabis medicinal en personas con enfermedades como la epilepsia refractaria, el síndrome de Tourette o el autismo es fundamental para mejorar su calidad de vida, tal como le ocurrió a su hija Salomé.

«Era una niña inestable, tenía un retraso madurativo importante, problemas motores, síndrome de Tourette. Era un combo amplio», relata Thachek respecto a la condición médica de la más pequeña de sus cuatro hijos.

La desesperación por no obtener mejoría para su hija llevó a Bertha hacia un peregrinar por diversos hospitales y médicos. Esta situación hizo que gastara grandes cantidades de dinero en medicamentos que tenían duros efectos secundarios sobre su hija.

A los 17 años, Salomé fue diagnosticada con encefalopatía crónica de origen no evolutivo, padecimiento que altera el movimiento, el tono muscular y la postura de los enfermos, por lo que la esperanza de vida de la niña no era satisfactoria.

«Era muy inestable y todo el tiempo convulsionaba con vómitos, no se sentaba y tenía autismo, de manera que no conectaba», agrega la activista respecto a la condición de su hija antes del consumo de cannabis.

Foto: Diario Nuevo Día

Una madre procultivo

Fue entonces cuando escuchó hablar sobre el cannabis medicinal y decidió preguntarle a su pediatra sobre este nuevo tratamiento. El médico de su hija aprobó su consumo, por lo que, días posteriores, Bertha manejó 19 horas hasta encontrar una clínica, donde le pudieran vender cannabis medicinal.

«Dos o tres días después de tomar la primera dosis, Salomé se sintió mejor. Lo primero que vi fue su mirada. Yo la miré y ella se conectó; no sabes lo que fue para mí porque fue como descubrir a mi hija después de 17 años. Lo primero que hizo fue conectarse conmigo y decirme: ´Mamá te quiero´», comenta Thachek.

La activista que busca el derecho a cultivar confiesa que ese fue el día más feliz de su vida porque el cannabis representó para Salomé un remedio casi mágico, el cual le devolvió la vida y la hizo actuar como la adolescente que realmente era.

Por este motivo, para esta mamá cultivadora no existe nada de ilegal en el consumo de cannabis, y exige que el autocultivo sea legal para todos los pacientes argentinos que requieran el tratamiento.

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Foto: Matthew Sichkaruk / Unsplash

La batalla legal de Bertha Thachek por el derecho a cultivar

Sin embargo, el camino no ha sido fácil, pues Thachek se ha enfrentado a la ley en múltiples ocasiones, debido a que las leyes argentinas desconocen el autocultivo como un recurso que las madres pueden utilizar para tratamientos curativos. Este hecho se castiga con hasta 15 años de prisión en Argentina.

Tras la batalla legal que duró varios meses, Bertha ganó el amparo y ahora puede cultivar hasta 25 plantas de cannabis medicinal en su casa, a partir de las cuales produce aceite de cannabis, cremas y otros productos terapéuticos para su hija y para otras madres que los necesitan para sus pequeños.

«Me parece injusto que yo pueda tener el cannabis para mi hija y haya otras mamás que, porque no tienen recursos o porque no tiene el tiempo, no le puedan dar la medicina tranquila a sus hijos», enfatizó la cultivadora oriunda de la región de Puerto Madryn.

Hoy, gracias a su esfuerzo, Salomé está por cumplir 24 años y lleva una vida normal. Ya hace cinco años que no tiene ninguna convulsión. Tampoco tiene grado de autismo porque la joven está conectada con la vida, tiene celular, WhatsApp y va a la escuela sola.

Además, Bertha es conferencista, asiste a manifestaciones procannabis en todo el país y lleva la consigna del derecho al autocultivo para sanar a decenas de enfermos para evitar que sus familiares caigan en prisión por tratar de mejorar su calidad de vida.

Mira la entrevista completa a continuación: