¿Puede un medicamento a base de cannabis combatir la dependencia a la marihuana?

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Uno de los mitos urbanos más populares sobre la marihuana es que no genera dependencia. Sin embargo, la realidad es que las personas que la usan de forma frecuente desarrollan tolerancia farmacológica; por esa razón, requieren consumirla en cantidades mayores.

Se estima que, en el mundo, existen entre 119 y 224 millones de consumidores de cannabis. En México, de acuerdo con la Academia Mexicana de las Ciencias, el consumo se duplicó entre 2002 y 2011.

Por su parte, el National Institute on Drug Abuse, de Estados Unidos, anota que el 30% de los usuarios de la marihuana recreacional en ese país presenta los síntomas característicos de dependencia.

El incremento en el consumo es paulatino, pero constante; así que la dependencia se hace evidente hasta que se deja por un tiempo y aparece el síndrome de abstinencia.

Señales del síndrome de abstinencia

El síndrome de abstinencia, de acuerdo con el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la American Psychiatric Association, puede presentarse de diversas maneras:

  • Irritabilidad, enojo o agresividad;
  • nerviosismo o ansiedad;
  • dificultad para dormir, insomnio o sueños inquietos;
  • pérdida del apetito y masa corporal;
  • inquietud;
  • ánimo depresivo;
  • o con señales físicas como dolor abdominal, temblores, escalofríos, sudoración excesiva; fiebre, diarrea; náuseas y dolor muscular.

El National Institute on Drug Abuse enlista algunos tratamientos para la dependencia a la cannabis como:

  • terapia cognitiva-conductual;
  • técnicas de manejo de contingencias;
  • terapia de estímulo de la motivación.

Si bien este tipo de intervenciones parecen ser prometedoras, en varios casos han demostrado ser poco efectivas.

Por el motivo anterior, y dado que, hasta ahora, no existían un medicamento para la dependencia, un equipo de investigadores de la University of Sydney, y del New South Wales Ministry of Health de Australia, presentó una respuesta positiva al uso de cannabinoides agonistas en combinación con otras terapias para consumidores de marihuana.

Combatir el consumo de cannabis con cannabis

Los cannabinoides agonistas son receptores del sistema endocannabinoide, que juega un rol importante en la síntesis de sustancias que forman parte de la cannabis.

A partir de ese conocimiento, los autores los utilizaron para crear un nuevo fármaco que mostró ser efectivo y seguro para uso humano.

El compuesto contiene nabiximols, con una parte de cannabidiol y otra de tetrahidrocannabinol, los cuales son los principales ingredientes psicoactivos en la marihuana.

El estudio, publicado en la revista JAMA Network, se realizó con 128 participantes, 30 mujeres y 98 hombres, de 35 años en promedio.

Los voluntarios, consumidores de marihuana, declararon haber tratado su dependencia a la cannabis sin éxito.

A los participantes se les dio el nuevo medicamento durante 12 semanas. La forma de administración fue vía oral por medio de un atomizador.

Cada individuo recibió una dosis de 18 aplicaciones por día, cada una con 0.1 milímetros del compuesto.

Los especialistas siguieron a los participantes al inicio, y, posteriormente, a las 2, 4, 8 y 12 semanas. A la par del periodo de prueba, los voluntarios tuvieron terapia cognitiva-conductual y otros tipos de apoyo en quienes fue necesario.

Las conclusiones mostraron que quienes recibieron nabiximols redujeron su consumo de marihuana; contrario a lo sucedido con el grupo de control que tomó un placebo.

El líder de la investigación, el profesor Nick Lintzeris dijo a Medical News Today que lo más importante es demostrar que los nabiximols pueden ser efectivos para ayudar a los pacientes a alcanzar su objetivo de dejar la marihuana a largo plazo.

Además, es un paso para abordar la falta de tratamientos efectivos y encontrar nuevas soluciones.

Por último cabe mencionar que este no es el primer estudio del profesor Lintzerie y su equipo en el tema.

En 2014, publicaron un artículo en el que hablaban de los nabiximols como un una terapia agonista durante la abstinencia de cannabis; en él también demostraron su eficacia en el control de la dependencia a la marihuana.