Microdosis: ¿puede ser nociva?

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La microdosis en el cannabis funciona para aligerar la carga concentrada de la planta y para que el consumidor pueda disfrutarla sin llegar a experimentar efectos fuertes en su organismo.

Algo parecido sucede con la cerveza light o con el café descafeinado. Hay personas que simplemente prefieren darle a su cuerpo microdosis de los productos de su preferencia.

La marihuana es actualmente más potente de lo que era antes. Un estudio de 2019 descubrió que la concentración media de Δ9-THC en el cannabis aumentó casi el doble en los últimos 10 años, informó Leafly.

Experimentar con una dosis más pequeña puede mejorar los resultados del cannabis y minimizar los efectos negativos: un ganar-ganar para un gran porcentaje de los consumidores. Pero ¿cuáles son los beneficios y cuáles son las contraindicaciones?

Beneficios de la microdosis

Los consumidores de cannabis que lo utilizan por un tema de salud mental pueden recibir únicamente los beneficios de la planta, ya sea en el tratamiento contra la ansiedad y la depresión o contra otros tipos de padecimientos.

La microdosificación es recomendable también para fines recreativos, por ejemplo, en nuevos usuarios que desean experimentar las «alegrías» de la hierba, sin ponerse en riesgo o pasarla mal.

El movimiento Cannabis Light ha surgido con mucha fuerza en países como Italia. Un producto de este tipo es el conocido aceite de CBD, con un porcentaje de THC (el compuesto psicotrópico) mínimo.

Los productos con poca dosificación también pueden utilizarse en otras áreas de la vida cotidiana como la comida, por ejemplo, en helados y pastas.

Otro beneficio es que mientras menos concentrada es la toma, el porcentaje de riesgo de crear una dependencia a la droga baja drásticamente, algo similar con lo que ocurre con la homeopatía.

¡Las posibilidades son mayores cuando la dosis es menor!

Lo que dice la ciencia en contra…

¿Una dosis baja puede ser nociva para la salud? Aquí viene la otra cara de la moneda. Hay investigadores que aseguran que ¡sí!

Estudios realizados a lo largo de la última década señalan que dosis extremadamente bajas pueden modificar la plasticidad cerebral y causar cambios en el comportamiento a largo plazo.

Dosis ultra bajas de THC igualmente pueden causar un deterioro cognitivo leve y ser perjudicial para la memoria y para el aprendizaje. Una prueba con ratones, en la que se les suministró 0.001mg / kg de THC, resultó en una baja del comportamiento que duró cerca de medio año.

El doctor Haitham Amal, quien lideró el estudio mencionado en 2010, comentó para Leafly que una dosis ultrabaja puede afectar también el aprendizaje espacial, aunque no es un efecto severo.

«Utilizamos esta dosis ultrabaja, que tiene un mecanismo molecular específico diferente a una dosis alta, para ver si podía proteger a los ratones de ataques epilépticos y de lesiones mecánicas en la cabeza», señaló.

El resultado fue altamente favorable, pues comprobó que, incluso con los efectos negativos, las microdosis ejercen un valor curativo en ratones y pueden revolucionar el tratamiento para la epilepsia.