Tricomas: fábricas bioquímicas que hacen más curativo al cannabis

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Un grupo de investigadores de la universidad de Columbia Británica, en Canadá, identificó que los tricomas, pequeños cabellos finos de la planta donde se generan los canabinoides y terpenos, son pequeñas fábricas bioquímicas que hacen al cannabis más curativo.

«La hoja de cannabis es icónica, pero son las flores de cannabis las que se consumen por los efectos psicoactivos y medicinales de sus metabolitos especializados. Los metabolitos cannabinoides, junto con los terpenos, se producen en tricomas glandulares», indica la presentación del estudio publicado en The Plan Journal.

Más tricomas, más nutrientes

La investigación descubrió que estas pequeñas fibras se pueden utilizar como una medida, respecto a la capacidad de concentración de moléculas cruciales, para conocer las cepas que están más enriquecidas con nutrientes.

Entre los descubrimientos significativos se encuentra la identificación, por primera vez, de estructuras únicas y marcas químicas para los diferentes tipos de fibras o tricomas glandulares.

Respecto a estas fibras, los investigadores aludieron su importancia, debido a que ahí se producen los productos químicos y es lo que le da a la planta sus propiedades psicoactivas, medicinales y olor distintivo.

Los resultados confirmaron lo que algunos expertos del cannabis habían estado sospechando: los tricomas glandulares catalogados como stalked (acechadas) con forma de hongo son más propensos a contener una rica fuente de THC y al metabolito que conforma al CBD, así como una mayor cantidad de terpenos que proporcionan el aroma.

Fábricas bioquímicas

De acuerdo con Teagen Quilichini, becario posdoctoral en el departamento de Botánica, los tricomas son las fábricas bioquímicas de esta planta y este estudio es la base para comprender cómo fabrican y almacenan sus valiosos productos.

Cabe destacar que investigaciones precedentes habían identificado tres tipos de tricomas glandulares en función de su apariencia: bulbosas, sésiles y stalked (acechadas), pero se desconocían sus contribuciones a la producción química de las flores de cannabis.

Para esto, los especialistas utilizaron técnicas avanzadas de microscopio y perfiles químicos para examinar las estructuras internas y el desarrollo de tricomas individuales en una variedad de cannabis sativa de rápida floración, la cual se denomina finola.

Los investigadores encontraron que, bajo la luz ultravioleta, los tricomas stalked emitían un color azul brillante y contenían un gran disco distintivo de células en forma de pastel. En tanto, los tricomas sésiles eran más pequeños, emitían un color rojo, tenían discos secretores más pequeños y producían menos terpenos fragantes.

Con la luz ultravioleta, los tricomas stalked extendían sus fibras para producir más cannabinoides y terpenos fragantes. Por lo que se cree que este tipo de luz podría usarse para controlar la madurez de los tricomas en las flores y optimizar los tiempos de cosecha.

Analizar el cannabis

Para llegar a dicha conclusión, los científicos realizaron un análisis de expresión genética para investigar cómo las instrucciones en el ADN del tricoma se convierten en los productos bioquímicos de la planta.

De esta forma, pudieron conocer que los tricomas stalked en la cepa de finola estaban fuertemente orientados a producir ácido cannabidiólico, mejor conocido como CBDA y terpenos.

Así llegaron a la conclusión de que estas propiedades únicas y los genes altamente expresados ​​de los tricomas stalked determinan las propiedades medicinales, psicoactivas y sensoriales de los productos de cannabis.

Pese a haber encontrado información muy valiosa sobre la producción de cannabinoides y terpenos, los investigadores todavía consideran muy lejana su comprensión sobre el cannabis, debido al acceso restringido para la investigación.

«Con más investigación, esto podría usarse para producir rasgos deseables, como cepas de marihuana más productivas o cepas con perfiles específicos de cannabinoides y terpenos, utilizando genética molecular y técnicas de mejoramiento convencionales», dijo Anne Lacey Samuels, profesora de Botánica en la institución.

Vale mencionar que esta investigación fue financiada por el Consejo de Investigación de Ciencias Naturales e Ingeniería de Canadá (NSERC), la beca posdoctoral MITACS Elevate, en asociación con los laboratorios Anandia.

Los científicos puntualizaron que hace falta más investigación, por lo que se cree que, de conseguirse el financiamiento, la búsqueda podría continuarse. Ahora, se centraría en cómo los tricomas exportan y almacenan los metabolitos que producen.

Con información de Healtheurope, Onlinelibrary y Matillaplant.com