Cannabis recreativa ya es 100% legal en California: se erogaron más de 400 licencias

- Por

El primer día del año, la cannabis para uso recreativo se volvió oficial y completamente legal a lo largo y ancho de todo el estado de California.

Esta entidad tiene casi dos décadas de convivir con la cannabis de una forma muy relajada: posee un vasto mercado, y de hecho, la cannabis medicinal es legal en este estado desde 1996. Es también un productor de la planta por excelencia: cifras no oficiales estiman que California produce siete veces más toneladas de las que consume.

De ahí que la importancia de la nueva regulación no radique tanto en lo que significa para el estado en sí, sino para la nación entera; y es que Estados Unidos mantiene regulaciones extrañas en cuanto a la cannabis: es legal en seis estados, incluido ahora California: Colorado, Washington, Oregon, Alaska y Nevada; pero es ilegal a nivel federal, lo cual implica que, en cualquier momento, las autoridades federales puedan clausurar y decomisar toneladas del producto en los dispensarios. De hecho, sucede.

No importando esto, la madrugada del primero de enero de 2018, nuevos dispensarios a lo largo de Oakland abrieron sus puertas para recibir a una más o menos larga fila de compradores (unos 200); y decimos más o menos larga, porque la novedad de la cannabis legal en California es muy relativa. El vasto mercado que mantiene desde hace décadas la ha vuelto un comodity, y un souvenir para el turista.

“Este es un día histórico para California, ya que marca la pauta para que podamos iniciar un mercado 100% legal de cannabis recreativa, mismo que no solo otorga certeza al usuario, sino también seguridad. Igualmente, ponemos un pie adelante, para que otros estados examinen nuestro ejemplo y se unen en la legalización horizontal de la cannabis”, dijo la titular del Buró de Control de Cannabis del estado, Lori Ajax, en un comunicado.

Desde hace años las encuestas de opinión exponían cómo los californianos se mostraban cada vez más a favor de una legalización total, y de hecho en 2016 votaron en el senado a favor de la misma, con una concurrencia de 57 votos a favor y 43 en contra. La cannabis, pues, en California es un lugar común.

A raíz de la nueva legislación, no obstante, más de 400 licencias para nuevos dispensarios fueron concedidas, se registraron 4,400 usuarios y se recibieron más de 1,800 solicitudes, de acuerdo al Buró de Control de Cannabis del estado; y aunque el censo está concentrado en unas cuantas ciudades, como la misma Oakland, Berkeley y San Diego, se espera que más regiones se sumen en breve: como la zona de la bahía y Los Ángeles.

En la misma medida en que las nuevas licencias se expandan, surgirán más preguntas y oposiciones al respecto: Lori Ajax ha dicho que no se han otorgado suficientes licencias de distribución, lo que podría traer el riesgo de que la cannabis se agote, como ya le paso en meses recientes al estado de Nevada. Donde, incluso, se tuvo que declarar estado de emergencia para equilibrar la expedición de licencias a distribuidores de cannabis, que se las pelean con los distribuidores de alcohol.

Aquellos en contra de la legalización han advertido que podría haber un aumento en los accidentes mortales de tráfico relacionados con la sustancia, como parece haber sucedido en Colorado, a raíz de su legalización: un estudio publicado por el gobierno federal demostró que de 2013 a 2016, este tipo de accidentes se dispararon a más del doble, y que incrementaron en 35% las llamadas de emergencia por supuesta sobredosis de la sustancia.