Conoce a CronosGroup, la compañía de cannabis que más empleos genera en Stayner, Canadá

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Cronos Group es una de las compañías más grandes de cannabis médico y recreativo en Canadá: dice poseer la granja a puerta cerrada más grande del mundo (unos 2,500 metros) y es el mayor empleador de Stayner, uno de los pueblos de Clearview Townships, que se encuentra dos horas al noroeste de Toronto, en Canadá.

La compañía tiene apenas un año de haberse creado, y ya mantiene un crecimiento exponencial, y ha asegurado contratos de distribución y producción a nivel internacional; pero vayamos por partes. El gigante cannábico canadiense no empezó como tal, y su fundador, Michael Gorenstein, no es canadiense sino natal de Estados Unidos: ¿cómo llegó a posicionarse en el mercado de su vecino del norte?

“Yo sabía que la industria del cannabis tenía un potencial de crecimiento que no se iba a repetir en ningún otro sector en un buen tiempo: no sólo durante mi vida, sino durante muchas vidas: una demanda que ya está ahí, y a parte el potencial de hacer un bien a la humanidad: eso no lo ves a cada rato”, dice en entrevista.

Gorenstein, antes de ser un empresario, se desempeñaba como un abogado experto en fondos de cobertura: y su especialidad eran las fusiones y las compras corporativas, sobre todo del sector farmacéutico. Pero la abogacía no calmaba una sed particular que el joven de 31 poseía: la de emprender y crecer en algo propio.

Así que después de jornadas de 16 horas de trabajo, regresaba a casa y se trasnochaba leyendo sobre la creciente industria del cannabis en Colorado, en Washington; pero no fue hasta que se unió a la firma de gestión de inversiones, Alphabet, que se coronó dentro del vasto potencial del mercado de cannabis.

La primera barrera que identificó fue, evidentemente, el estado de ilegalidad a nivel federal que mantiene la planta en Estados Unidos: “el problema principal ahí son sus regulaciones: como está prohibida a nivel federal, pero permitida en los estados, tiene uno que lidiar con problemas como el manejo de grandes cantidades de efectivo, la seguridad, y cuidarse de no ser arrestado: no te puedes concentrar enteramente en hacer producir de la mejor manera tus activos, y en llevarlos de forma eficiente a tu cliente”.

“Además”, agrega, “está el constante riesgo de que te metas en problemas con el gobierno federal y desmantelen tu compañía. Yo estaba muy nervioso por todo eso. Así que consideramos fundar nuestra compañía en Canadá, ya que aquí no existen estas barreras regulatorias, y más espacio para crecer, pues a diferencia de E.U.A, en donde no todos los estados han legalizado el uso de la planta, aquí es legal para uso médico en todo el país, y para el uso recreativo lo será alrededor de julio de 2018”.

“Decidimos entonces venirnos a Canadá, y hacer venir a nuestros inversionistas, ya que aquí hay menos riesgo, y puedes concentrarte en lo que de verdad importa: desarrollar un producto de primera línea de calidad, ya sea para uso médico o recreativo”.

Así fue que, en 2015, Gorenstein y otros compañeros de Alphabet, invirtieron en la compra de una pequeña compañía: PharmaCan, que pudieron transformar en lo que hoy conocemos como Cronos Group. Una cosa pudo saber su fundador de manera inmediata: esta era la industria a la que dedicaría su vida entera; de modo que, en 2016, después de una discusión con sus inversionistas, Gorenstein se convirtió en el CEO de la compañía. La estrategia era clara: utilizar a Canadá como una escuela y trampolín, para después, una vez expertos, se expandieran de manera global.

Hoy, la compañía tiene dos grandes productores ya con licencia: Peace Naturals para el mercado medicinal, y OGBC, para el mercado recreativo. Ambas licencias con sede en Stayner, producen en total 5000 kilogramos de cannabis al año, y mantienen la meta de aumentar su producción a 45,000 kilogramos para el final del 2018.

Además, han logrado asegurar contratos en Israel, con la productora Gan Shmuel, para producir, manufacturar y distribuir, cannabis medicinal a todo el mundo. “El clima en Israel nos permite producir diez veces más, con diez veces menos energía y recursos”, dice Gorenstein. También han establecido acuerdos comerciales con la alemana Pohl-Boskamp, y la Caribbean Medical Distributors Ltd, de las Islas Caimán.

Sus activos en Canadá son quizá los más grandes, a puerta cerrada, de todo el mundo, y ahí siembran, cosechan, extraen, transforman, e incluso etiquetan y empaquetan productos finales a base de cáñamo. Tienen graneros de almacenamiento, laboratorios de extracción para aceites, e incluso un área para Investigación y Desarrollo.

Todo este crecimiento los ha llevado a convertirse en un punto nodal del empleo en su comunidad, ya que son los mayores empleadores de la zona, y ofrecen cientos de plazas para una multitud de disciplinas: ingeniería, horticultura, química, farmacología, manufactura, diseño, marketing, etcétera.

“Hay una industria allá afuera de miles de millones de dólares, que ya tiene una demanda tanto en el sector de recreación como en el médico, nuestra tarea es la de brindarle un producto de calidad a estos dos potenciales clientes, y ser consistentes en ello; hoy estamos en una mejor posición que ayer para lograrlo”, dice el joven CEO.

Hoy, cualquiera que desee ingresar a la compañía, debe pesar una semana dentro de una casa-oficina a las afueras de Stayner para entrevistarse, exponer, convivir y charlar con el CEO, Gorenstein, y su jefe de operaciones, David Hsu. “Es para saber si estarán a la altura”, dice Gorestein, “a la altura de la cultura, del momento histórico de la industria, a la altura de nuestra forma de trabajo, y nuestra filosofía”.