¿Qué dice la FDA sobre usar cannabis durante el embarazo?

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Un articulo publicado por la Radio Pública Nacional en Estados Unidos reveló la historia de decenas de mujeres que usaron cannabis durante el embarazo, pese a la advertencia de la FDA.

De acuerdo con los testimonios, que prefirieron conservarse en el anonimato por miedo al juicio público, los productos derivados del cannabis con THC y CBD ayudan a la futura madre a luchar contra los malestares de la gestación.

Usar cannabis durante la gestación

Tal es el caso de Jennifer, quien cambió su nombre para conservar su identidad, y quien sufrió náuseas intensas y falta de apetito durante su embarazo.

Tenía una aversión alimentaria muy intensa y náuseas realmente intensas. No estaba comiendo nada en absoluto ni siquiera podía retener las vitaminas prenatales o el hierro, que necesitaba para tratar la anemia”, relata  la joven de 28 años, quien ahora es madre de una niña de cinco meses.

Fue entonces cuando su esposo le compró un té con CBD y THC, dos de los componentes principales del cannabis y pese a que nunca había sido consumidora, decidió probarlo. 

Tras su consumo, las náuseas desaparecieron, pudo comer su primera comida completa en días y luchar contra la anemia.

Jennifer forma parte de las más de 100 mujeres que escribieron a NPR para contar su experiencia sobre el consumo de cannabis durante el embarazo.

La advertencia de la FDA

Situación que contrasta con la advertencia de la Administración de Drogas y Alimentos, mejor conocida como FDA, quien no recomienda este uso por los graves riesgos que conlleva para el gestante.

El organismo indica que el cannabis no debe utilizarse de ninguna forma  durante el embarazo o la lactancia, esto debido a que ingredientes como el THC atraviesan  la placenta y pueden afectar al desarrollo del cerebro fetal.

Según datos de la American Academy of Pediatrics, el THC está presente en la leche materna hasta seis días después de su último consumo.

De acuerdo con estudios realizados por el organismo, esto genera en los niños y adolescentes una incapacidad para manejar su tiempo, lo que influye en sus labores escolares.

La investigación apunta a los mecanismos detrás de estos posibles efectos del THC, como el hecho de interrumpa los neurotransmisores del cerebro, que juegan un importante papel en el desarrollo normal de las redes de las células nerviosas.

Asimismo, los investigadores argumentan que es común el uso entre mujeres jóvenes, pues datos expuestos por un hospital en Ontario, Canadá señalan entre 2012 y 2017, 1.4% de las mujeres que dieron a luz consumieron cannabis.

Los investigadores compararon a las mujeres que usaban cannabis con aquellas que no lo hicieron y que tenían edades similares, antecedentes socioeconómicos y uso similar de alcohol y tabaco.

Como resultado, descubrieron que, si bien las mujeres que no usaban cannabis tenían una tasa de natalidad prematura del 6.1%, la tasa de partos prematuros para las mujeres que utilizaron cannabis era del 12 por ciento.

Esto aunado a que no existen referencias precisas de lo que se tiene que hacer para determinar una frecuencia de uso o una concentración de la droga, cuando los efectos adversos comienzan a aparecer. 

Afecciones y riesgos

Por su parte, la doctora Nora Volkow , directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas indica que el uso de la marihuana, durante el embarazo interfiere con el desarrollo de la corteza prefrontal, que es clave para la toma de decisiones, y afecta a partes del cerebro involucradas en nuestra sensibilidad a las recompensas.

En investigaciones con animales, la investigadora encontró que no existen buenas medidas acerca del tipo de exposiciones a las que se someten algunas de estas mujeres embarazadas.

Esto debido a que los niveles de THC y CBD en diferentes productos varían ampliamente, y las mujeres pueden diferir en qué producto usan y con qué frecuencia.

Volkow sostiene que tampoco existe un monitoreo serio sobre los productos que contienen cannabis en el mercado, lo que implica un riesgo de contaminación.

Pese a ello, decenas de futuras madres siguen acercándose al cannabis, como un tratamiento alternativo, que en bajas dosis ellas consideran como seguro.

«Finalmente llegué a la conclusión de que la falta de nutrición es mucho peor que la pequeña cantidad de marihuana que estaba consumiendo», puntualiza Jennifer, quien dejo de consumir cannabis cuando entró al segundo trimestre.

Sin embargo, la advertencia sigue siendo latente, pues según las estadísticas de la Academia de Pediatría, cada vez nacen más niños expuestos al consumo de cannabis, bajo el influjo de la legalidad que se vive en el mundo.

Con informacion de NPR y Healthychildren.org.