México avanza en la regulación del cannabis medicinal

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México avanza tras casi dos años de retraso. Esto se da luego de que la Secretaría de Salud (Ssa) presentara el proyecto para la regulación de la producción, investigación y uso del cannabis medicinal.

La propuesta fue enviada a la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer), con la finalidad de concretar las reformas a la Ley General de Salud (LGS). Dichas mejoras harán posible la legalización plena del uso terapéutico de la planta en México.

México en la regulación del cannabis medicinal

El proyecto denominado Reglamento en materia de control sanitario para la producción, investigación y uso medicinal de la cannabis y sus derivados farmacológicos se encuentra disponible para su consulta púbica en el portal de proyectos de la Conamer.

La propuesta de ley prevé que las autoridades puedan vigilar la producción de cannabis con fines de investigación farmacológica y agronómica. También regulará la elaboración de medicamentos que especialistas podrán prescribir mediante formatos controlados con código de barras.

El reglamento da pie a la importación de materia prima a México, complejos moleculares, derivados farmacológicos y medicamentos. Al mismo tiempo, apoya una estricta ordenación de toda la cadena de producción, desde la obtención de semillas hasta la distribución y comercialización de los medicamentos.

«La COFEPRIS podrá, en cualquier momento, realizar acciones de verificación y visita para comprobar las condiciones de operación, infraestructura, procedimiento y pruebas analíticas, así como su sistema de calidad, personal y resultados generados», señala el documento.

La regulación prevé sitios confinados

Respecto a la producción de la planta, la Conamer establece que se hará en sitios confinados permitidos, los cuales estarán aislados de la población. Asimismo, es preciso indicar que este proceso estará bajo supervisión de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, el Sistema de Administración Tributaria, la Secretaría de Economía, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, por mencionar algunas.

«Las actividades de siembra, cultivo, cosecha y producción de la cannabis y, en su caso, de semilla certificada por el SNICS, deberán realizarse siempre que se utilicen barreras físicas, con el fin de limitar de manera efectiva su contacto con la población y con el medio ambiente», menciona el proyecto.

En el caso de la COFEPRIS, este organismo deberá mantener actualizado, en forma anual, un inventario de la investigación que se realiza en el país. Por su parte, la SENASICA tramitará el permiso de siembra del cannabis con fines de investigación, para lo cual se deberá aportar la documentación que demuestre que cuenta con un protocolo de investigación autorizado o con un registro sanitario.

«Los permisos de siembra de especies o variedades autorizadas de la cannabis se otorgarán para las actividades de siembra, cultivo y cosecha», indica el documento.

México avanza… y retrocede

Es importante mencionar que existen muchas especulaciones en torno al tema, dado los retrasos en la regulación del cannabis medicinal y la presión generada por los usuarios, colectivos y organizaciones civiles. Por este motivo, se especula que esta propuesta pretende contrarrestar las denuncias por irregularidades en la operación del Sistema de Seguridad Alimentaria Mexicana (SEGALMEX), organismo que actualmente se encarga de distribuir los insumos derivados del cannabis.

La polémica proviene de 2017 y, pese a que han existido pasos sólidos para la regulación del cannabis en México, fueron revocados por la propia Cofepris en marzo de 2019.

Vale mencionar que el Congreso también tiene pendiente reformar o derogar cinco artículos de la LGS que prohíben de manera absoluta el consumo de cannabis. Tal decisión tiene como plazo máximo el próximo 15 de diciembre de 2020.

Con información de Conamer, etcétera y Senado.gob

Foto: Freakwave / Pixabay