No hay suficiente marihuana medicinal para satisfacer la demanda en Alemania

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Solo unas pocas farmacias alemanas pueden realmente dotar de cannabis medicinal a los pacientes que esperan desde hace meses sus dosis. La gran nación europea ha tenido serios aprietos para satisfacer la gran demanda desde que se legalizó el consumo medicinal de la hierba.

Desde el 15 de enero del 2017, el gobierno de Alemania ha permitido que los pacientes terminales accedan a medicamentos que incluyan componentes de la cannabis. Si bien la noticia se anunció como todo un logro y un paso adelante en la política nacional, las cosas se han ido complicando demasiado.

Y es que en poco más de seis meses Alemania no consigue satisfacer la enorme solicitud de medicamentos como lo tenía previsto. De los 16 tipos de fármacos que estarían disponibles para los pacientes a la fecha, las farmacias alemanas apenas cuentan con dos o tres. El desabasto es notorio y preocupante.

Las farmacias consiguen apenas solucionar una petición por cada 17 negativas. Y vaya que el proceso es lento y entorpece la salud de los pacientes, su principal ayuda para suministrar los fármacos es Canadá, un país que permite el cultivo y la investigación de la marihuana para generar medicamentos de calidad. Y los hacen… pero también en Canadá hay una demanda altísima.

Debido al largo proceso de importación y exportación, la cannabis canadiense podría volver a surtir completamente al mercado alemán hasta septiembre. Además, la escasez en Canadá no es el único problema, uno de los principales productores holandeses, Bedrocan, no ha podido entregar todas sus variedades médicas disponibles.

Hace menos de una semana, cientos de pacientes alemanes señalaron que las farmacias se encuentran en desabasto y los medicamentos están completamente agotados. Por lo tanto, los pacientes deben llamar a su farmacia antes de acudir al médico, preguntar cuál de las pocas cepas están disponibles y luego solicitar que su medicina se coloque en espera.

Otro gran problema son las prescripciones. No cualquiera accede a ellas, ya que los trámites son realmente complejos y exigen demasiados datos. Y es que la burocracia entorpece el asunto. Si una farmacia no puede llenar correctamente la orden de una cepa prescrita para un paciente, por ejemplo, la prescripción será automáticamente inválida. El paciente entonces debe acudir de nuevo al médico para obtener alguna prescripción nueva para acceder a una cepa disponible.

El gobierno alemán puede argumentar que la demanda reciente se ha disparado y, por lo tanto, ha entorpecido la distribución. Pero esto es algo que debieron de haber calculado desde un inicio. Cuando una fórmula es efectiva, cada vez más personas querrán acceder a ella. Según la compañía de seguros Techniker Krankenkasse, se han alcanzado más de 3 mil solicitudes en cuestión de meses. Y la cifra crece cada día, llegando a un total aproximado de 10 mil alemanes que buscan hacerse de cannabis medicinal desde la legalización.

A esto, las propias compañías de seguros responden con severidad. Del total de solicitudes, al menos un tercio son rechazadas. Esto genera una enorme frustración en los miles de enfermos que buscan acceder de inmediato a los beneficios de los medicamentos derivados de la cannabis. Además de que no es barato, ya que cada fármaco es importado, lo que eleva demasiado su precio.

La German Hemp Association ha recibido numerosos informes de pacientes afectados que actualmente siguen esperando su medicina. Después de todo, estas personas no buscan acceder a la hierba en sí, sino a algún medicamento derivado que sea efectivo para hacerle frente a los síntomas de sus enfermedades, algo que la burocracia y el desabasto están ignorando completamente.

Todo depende de Canadá, raramente

Ya que Alemania no permite el cultivo ni la cosecha de marihuana en su territorio, las trabas para acceder a estos fármacos derivan totalmente de su dependencia a otras naciones que dotan de productos al mercado germano.

Canadá es el máximo exportador y también el que más está descuidando el asunto. Si bien la nación norteamericana gobernada por Justin Trudeau está esforzándose por surtir al mercado alemán y a otras naciones, el objetivo principal de los canadienses es ahora mismo su política interna sobre la marihuana. Ya que están teniendo una apertura inmensa y desarrollando su industria cannábica, y sobre todo se concentran en la aprobación de la marihuana recreativa en toda Canadá, programada para el 2018.

Así que el desabasto alemán no es el tema principal.

Las farmacias, pese al caos interno con los medicamentos, han recibido con gusto la aprobación medicinal de la marihuana. Y es que la ganancias han crecido de sobremanera, así que ellos insisten en vender todo producto relacionado con la cannabis. Este es probablemente el motivo por el que cobran casi 10 euros por gramo gracias al esfuerzo de verificar, empaquetar y etiquetar la medicina.

Una encuesta reciente encontró que el 30% de los dueños de las farmacéuticas no tienen opinión sobre las nuevas regulaciones, mientras que uno de cada cinco se oponen. El resto aplaude la decisión por completo.

Así que la respuesta es más que obvia: Alemania debe permitir el cultivo y la cosecha de marihuana en su territorio. Si bien suena ideal y sencillo, es realmente complicado que la nación de Angela Merkel acepte estas modificaciones. Por lo tanto, miles de alemanes seguirán sufriendo para acceder a sus medicamentos.