Diferencias entre el cáñamo y la marihuana: cómo elegir la que necesitas

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Aunque el cáñamo y la marihuana pertenecen a la familia de cannabis Sativa L, estas dos plantas ostentan usos, condiciones de cultivo, cannabinoides y apariencia física muy distintas entre sí. Sigue leyendo para descubrir cómo elegir la que necesitas

A partir de sus diferencias básicas, estas dos plantas ofrecen una serie de ventajas en diversos ámbitos, como el campo médico. Para descubrir dichas opciones, partiremos de una noción general respecto al cáñamo y a la marihuana para luego adentrarnos en sus particularidades.

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Foto: Rick Proctor / Unsplash


¿Qué son el cáñamo y la marihuana?

La marihuana es una variedad de cannabis con más de 2500 años de uso, que se conoce por sus propiedades psicoactivas y curativas. En tanto, el cáñamo se ha enfocado en ser materia prima para semillas, aceite, fibra o celulosa.

Con el paso de los años, el uso de estas plantas acentuó su diferenciación, pues el cáñamo es utilizado por diversas industrias, aunque, recientemente, se ha descubierto su potencial curativo, ya que no contiene THC, lo que permite crear derivados del cannabis sin efectos psicoactivos. 

Morfología del cáñamo y de la marihuana

La altura de las plantas de cáñamo es superior a la de las plantas de marihuana. El cáñamo alcanza hasta cinco metros de altura, no tiene tantas ramas, sus tallos son huecos y espesos. 

En cambio, las plantas de marihuana alcanzan una altura de entre 50 centímetros hasta dos metros, dependiendo del tipo de cepa y de su ramaje. 

Uso del cánamo y de la marihuana

El cáñamo, con una altura que alcanza más de tres metros, se usa para la obtención de fibras, mientras que las semillas se utilizan en la elaboración de aceite y de otros derivados que son aptos para el consumo humano. 

El aceite de cáñamo es rico en ácidos grasos polinsaturados, especialmente en ácido linoleico (omega-6) y ácido alfa-linoleico (omega-3), por lo que es ingrediente fundamental de muchos suplementos alimenticios. Sin embargo, puede ser procesado en innumerables productos como biodiesel, jabón, cosméticos, pinturas y barnices.

Respecto a la marihuana, la legalización de esta planta dio pauta para diversas investigaciones médicas que probaron la eficacia del CBD y el THC para tratar diversos padecimientos

Por ejemplo, el uso del CBD resulta útil para reducir el dolor, la inflamación e, incluso, podría ayudar a controlar las convulsiones ocasionadas por la epilepsia.

La Administración Federal de Alimentos y Medicamentos en Estados Unidos (FDA) aprobó el uso de un medicamento con base en el CBD, que se suministra en casos graves de epilepsia infantil. 

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Foto: Chris Lillie / Unsplash


Cultivo de cáñamo y de marihuana

La forma de cultivo es otro punto fundamental para considerar como una diferencia entre el cáñamo y la marihuana. En el caso de la marihuana, se eliminan las plantas con órganos masculinos para evitar la polinización. Cuando estas plantas no son polinizadas, continúan produciendo racimos florales, mejor conocidos como cogollos, que se utilizan tanto para fines medicinales como recreativos.

Cuando las plantas de marihuana se polinizan dan como resultado una reducción del nivel psicoactivo de la marihuana. En tanto, el cultivo de cáñamo tiene grandes beneficios ambientales, por ejemplo, es sostenible, absorbe el CO2 y pretende ser un remedio eficaz contra la deforestación.

Cannabinoides del cáñamo

Diversas investigaciones han dado pauta sobre los beneficios del cáñamo para la salud en referencia al aporte de cannabinoides. Algunos trabajos dan cuenta de que el cáñamo tiene, al menos, 113 cannabinoides que se han aislado y muchos otros por descubrir. Estas son algunas de las principales moléculas de la planta de cáñamo:

Cannabidiol (CBD)

La relevancia de esta sustancia orgánica que también está presente en la marihuana es que su nulo nivel psicoactivo la hace propicia para tratar diversos padecimientos relacionados con dolor crónico e inflamación.

Ácido cannabidiólico (CBDA) 

Esta molécula está presente en las plantas de cáñamo sin procesar o en el extracto de cannabis en bruto que no se ha descarboxilado ni calentado. Se trata de un cannabinoide no psicoactivo que podría ser auxiliar para tratar la inflamación. 

Una investigación publicada en la revista Drug Metabolism and Disposition reveló que este cannabinoide inhibe las enzimas COX-2, función que también tienen los medicamentos antinflamatorios no esteroideos.

Cannabidivarin (CBDV)

Bajo la luz solar y el aire, el cannabidiol que se encuentra en el cáñamo se convierte en cannabidivarin, mejor conocido como CBDV. Una investigación reciente de la farmacéutica GW Pharmaceuticals intenta desarrollar un medicamente con base en el CBDV, conocido como GPW42006, para reducir las convulsiones epilépticas y otras condiciones similares.

Cannabicromeno (CBC)

Este cannabinoide fue descubierto simultáneamente en 1966 por tres de los grandes investigadores sobre el cannabis: Gaoni, Mechoulam y Claussen. Desde ese entonces, se han realizado diversas investigaciones que apuntan a beneficios, como el tratamiento de acné, ya que reduce la producción de las glándulas sebáceas en el rostro. También, se conocen sus atributos en el tratamiento de la depresión, como neuroprotector y como fungicida.

Cannabigerol (CBG)

De origen no psicoactivo, este cannabinoide es uno de los principales del cáñamo. Investigaciones, como las del mexicano Javier Rosado, han dado pauta para conocer su efecto como auxiliar en el tratamiento del dolor.

Es importante precisar que, pese a los avances, es necesaria una mayor cantidad de investigación para descubrir el potencial de los cannabinoides en el cáñamo

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Foto: fazly shah / Unsplash


Cannabinoides de la marihuana 

La planta de la marihuana contiene 70 tipos de fitocannabinoides. A continuación, presentamos seis de los más importantes porque tienen impacto en el tratamiento de algunos padecimientos:

Tetrahidrocannabinol (THC)

Reconocido por su efecto psicoactivo, el tetrahidrocannabinol, probablemente, es el cannabinoide más conocido. Esta molécula induce una fuerte sensación de alegría, relajación, euforia y hasta adormecimiento; este último efecto es el más común para fines medicinales.

Cannabidiol (CBD)

Este cannabinoide también está presente en el cáñamo y es utilizado con fines medicinales. El CBD es eficaz en el tratamiento de una amplia variedad de trastornos, entre los que se incluyen la ansiedad, las náuseas y el dolor crónico neuropático o inflamatorio causado por enfermedades como la distrofia muscular y la artritis.

Tetrahidrocannabivarín (THCV)

El THCV o tetrahidrocannabivarín es un cannabinoide psicoactivo que induce un estimulante efecto cerebral. Es común encontrarlo en las variedades asiáticas de marihuana. Recientes investigaciones abordan su utilización como paliativo para la pérdida de peso y para la disminución de los niveles de azúcar en la sangre.

Cannabidivarín (CBDV)

El CBDV o cannabidivarín es un cannabinoide no psicoactivo, con una prominente data de variedades índicas que crecen en la India y en Nepal.
Un estudio realizado por la Universidad de Reading en Reino Unido y por el Instituto de Investigación Otsuka Pharmaceutical de Japón demostró que el CBDV reduce las convulsiones inducidas en ratas de forma significativa.

Cannabigerol (CBG)

Este es otro de los compuestos no psicoactivos de la planta que es seguro, incluso, en dosis altas. Por esto, se usa para tratar enfermedades neurodegenerativas, como la enfermedad de Huntington.

Cannabicromeno (CBC)

El CBC es el segundo compuesto de mayor concentración del cannabis, pero uno de los menos conocidos. Investigaciones apuntan a que es efectivo en el tratamiento de virus y de hongos, así como también para tratar la depresión.

Es importante precisar que tanto el cáñamo como la marihuana comparten la misma estructura molecular básica. Sin embargo, la diferencia radica en la existencia del THC que define a la marihuana como psicoactiva, mientras que el cáñamo, al no contener este cannabinoide, es inofensivo.

Legalidad del cáñamo y de la marihuana

En lo que respecta a la legalidad, las diferencias entre cáñamo y marihuana son abismales. Es preciso indicar que estas dos plantas fueron prohibidas para su consumo a nivel mundial en 1961, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) las incluyó en la Lista IV, que es la más restrictiva sobre la clasificación de sustancias adictivas para el consumo humano.

Hacia finales de la década de los noventa, investigadores europeos voltearon a ver a estas plantas con la intención de desmentir o de ratificar las propiedades curativas que la gente comúnmente les atañe. Pese a esto, no fue sino hasta principios de la segunda década del siglo XXI que la legalidad hizo posible la investigación y comercialización.

cannabis oms
Foto: Esteban Lopez / Unsplash


Cáñamo legal

En el caso de países como México, el consumo de productos derivados del cáñamo es legal, siempre y cuando presente menos de 0.3 % de THC. El problema radica en que no existen reglas de comercialización, importación y distribución de los derivados del cannabis, lo que hace posible que cualquier producto que esté a la venta dentro del territorio mexicano no cuente con permisos sanitarios ni certificados emitidos por instituciones gubernamentales que los regulen y avalen.

En Europa, la situación del cáñamo es similar, pues mientras no se estipule una regulación adecuada, tanto el uso comercial como las investigaciones médicas sobre el cáñamo quedarán estancadas en un vacío legal.

Respecto a la legalidad de la marihuana tanto medicinal como para uso adulto, países como Uruguay, Canadá y Estados Unidos llevan la delantera. Por otro lado, también hace falta que otras naciones tomen el mando y legislen sobre el uso medicinal y recreativo de esta planta.

Estos son algunos puntos fundamentales de las diferencias entre el cáñamo y la marihuana, aunque es preciso comentar que día a día se realizan diversas investigaciones científicas alrededor del mundo para constatar los beneficios de ambas plantas en el campo médico. Sin embargo, mientras no exista una política adecuada de regulación, los avances serán muy lentos.

Mientras tanto, en lo que se refiere al uso industrial del cáñamo, la brecha es similar, debido a que durante varias décadas los aportes de esta planta a diversas industrias quedaron relegados por la penalización de su consumo y por la confusión habitual con la marihuana.

Con información de JustbobHempmeds.mxCibdol.es, Kannaturia y Dinafem

Foto: Elsa Olofsson / Unsplash