Líbano podría legalizar cannabis medicinal para incentivar su economía

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Líbano se prepara para legalizar el cultivo de cannabis con fines medicinales, con el fin de incentivar su economía, dijo la vocera estadounidense de la embajada de este país en Líbano, Elizabeth Richard.

La decisión se da justo después de que la agencia financiera y de evaluación de riesgo McKinsey & Company entregara al gobierno libanés un informe sobre las actividades económicas que pudiera desarrollar con el fin de equilibrar su economía, que ha enfrentado grandes reveses desde que la guerra civil en Siria comenzara.

De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, desde 2011, Líbano ha alcanzado un nivel de deuda del 150% de su Producto Interno Bruto, y un déficit de más del 20% de este, además de un importante nivel de desempleo.

Por otro lado, Líbano es un país productor de hachís por excelencia; es el tercer productor más grande a nivel mundial, de acuerdo a un estudio de la Unidad de Drogas de la ONU. Aunque no lo puso de manera explícita, el reporte de McKinsey dibujó los pros y los contras de tomar parte de ese mercado ilegal, y volverlo legal con fines medicinales.

Fueron 150 iniciativas que la compañía evaluadora revisó como parte del reporte que entregó al gobierno libanés; y Raed Khoury, ministro de comercio de ese país, fue el que confirmó los planes de su gobierno por legalizar la planta con tales fines.

En una entrevista con Bloomberg, dijo lo siguiente: “lo que queremos es legalizar el cultivo y exportar la planta, eso podría ayudarnos a crecer en 6% nuestro Producto Interno Bruto, y reducir el desempleo que se ubica en un 20% nacional. Si lo logramos, en unos cinco o seis años habremos incrementado nuestro sector productivo hasta en un 25%”.

“Además”, continuó, “la calidad del cannabis cultivado aquí en Líbano es inigualable. Se cultiva mayormente de forma clandestina en el Valle Bekaa, y ese mercado está dominado por los Hezbollah. De modo que para cualquier movimiento en ese sentido necesitaremos consenso, ya que no tenemos una democracia como tal”.

La estimación del gobierno libanés, es la de impulsar una política de comercio que abra la posibilidad de exportar sus bienes cannábicos: “en pocos años tendríamos una industria multimillonaria”, auguró Khoury.

Al lado de Líbano, hay otros países que pretenden ingresar al mercado legal de cannabis, que este 2018 encontró por fin puertas abiertas en Canadá. Las predicciones bancarias para el crecimiento de este mercado, por otro lado, son impresionantes.

La firma Arcview Market Research estima que para 2022, el mercado global de la planta oscilará en unos 32,000 millones de dólares, con una tasa de crecimiento de 22 por ciento.

De ahí que, por ejemplo, Tailandia, estén considerando abrir su mercado; de lograrlo, sería el primer país asiático en legalizar su mercado de cannabis. Gracias a su clima tropical, Tailandia ha sido, también desde hace muchos años, un productor de cannabis y sus derivados.

“Hace veinte años las mejores variedades de cannabis eran de aquí de Tailandia”, dijo Nopporn Cheanklin, el director de la Unidad de Farmacéuticos del gobierno tailandés, “pero eso ha cambiado. Ahora las mejores variedades vienen de América… buscamos revertir eso y entrar a un mercado con importantes proyecciones hacia el futuro.

Zimbawe, Lesotho, Israel, incluso Alemania podrían, en breve, ingresar también al mercado mundial de cannabis.