La tecnología blockchain está ayudando a la industria de la cannabis

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Una de las últimas innovaciones de la industria de cannabis, es la de integrar para sí misma la tecnología de las cadenas de bloques, o blockchains, para generar y analizar datos, inventarios y rastreo de sus ventas, que pueda analizar para mejorarse.

Y es que, como todas las industrias, la de la cannabis tiene que mantener en orden sus libros de contabilidad; pero el cuidado que debe a ello la industria cannábica, o incluso la del alcohol, es mucho mayor en tanto tratan con marcos regulatorios más estrictos.

Con California, Nevada y Massachusetts ya unidos al mercado legal y abierto de cannabis recreativa, los mercados necesitan herramientas concretas que les permitan rastrear su producto, digamos, desde la semilla hasta el humo.

La tecnología de las cadenas de bloques puede resolver esta situación; Mike Kramer lo supo, y por ello fundó 420 Blockchain que pretende, a través de una aplicación, ayudar a las compañías a mantener en un orden más estricto sus libros contables, y sus datos de rastreo.

La industria de cannabis es una industria fragmentada”, dice Kramer, que se introdujo al sector cuando trabajó en la firma financiera Red Sand Financial, que prestaba algunos servicios a la industria en cuestión: “durante el tiempo que llevo en el sector, he visto compañías que son manejadas como negocios de verdad, y otras que funcionan de milagro”.

El servicio que pretende ofrecer 420, es el de poder rastrear las operaciones de la compañía, desde la siembra, la cosecha, las variedades, incluso las concentraciones de THC, en relación con sus consumidores y sus clientes. A ellos, la compañía, a través de su aplicación, los hace responder una encuesta sobre sus hábitos de consumo, lo que les gusta, o no, y con base en ello la compañía puede mejorar su producción. Además, los clientes pueden rastrear de dónde vino la mercancía que compraron, y si hay otras similares.

“La intención que tenemos es la de ayudar a una industria fragmentada a completarse, eliminar las fisuras”; y es que, explica, por su juventud, la industria cannábica está plagada de remanentes del mercado negro, que no conocen a fondo los procesos del negocio legal, y por tanto, mantienen libros contables muy deficientes.

En este sentido, la tecnología de las cadenas de bloques crea una serie de datos que no pueden modificados ilícitamente: le brinda la seguridad a la compañía de que los impuestos no serán desviados, las ganancias no se desvanecerán, y que no habrá fisuras o filtraciones en su cadena de suministro.

“La gente no se incluyó en la industria de cannabis legal porque quisiera ser delaers con permiso, sino porque vieron una oportunidad, y la tomaron: lo mismo he hecho yo. Lo que pretendemos es ofrecerle seguridad a la compañía, en materia de registros, y por el otro, una serie de datos que pueda analizar para mejorarse: saber cuál es el destino final de sus ventas, y con base en ello tomar decisiones”, explica el CEO.

Este potencial ha sido notado por los propios reguladores: la semana pasada, Kramer se reunió con una docena de legisladores del Congressional Cannabis Caucus, con la intención de discutir las formas que existen para que ellos, los reguladores, se puedan asegurar de que las ventas de la planta se están realizando de manera legal, y que los impuestos se están calculando de forma correcta. El plan incluye una visita de Kramer a Washington para reunirse con legisladores federales interesados en conocer los alcances de esta tecnología.

Aunque la industria es joven, se encuentra en un proceso de expansión, y eso es buena señal para Kramer: “creo que nada de todo esto irá para atrás, hace uno o dos años nos partíamos la cabeza contra la pared, intentando que el concepto de la blockchain se entendiera, creo que hay mucha gente todavía en ese estado con respecto a la cannabis. Durante 70 u 80 años la planta era una droga, hoy, es un bien que tiene beneficios económicos cuantiosos que deben ser manejados profesionalmente”.